BOGOTÁ — El comercio exterior colombiano respira aliviado tras desactivarse una de las mayores preocupaciones fiscales del sector. Los principales gremios logísticos y portuarios del país lograron que se suspendiera temporalmente la aplicación del Decreto 0338, una normativa local que pretendía imponer un cobro obligatorio a cada vehículo de carga pesada que ingresara o saliera del nodo portuario de Buenaventura.
La medida había encendido las alertas de importadores y exportadores por el riesgo inminente de encarecer aún más los costos logísticos en el Pacífico colombiano. Con la congelación de la norma, el Gobierno y los transportistas instalaron una mesa de diálogo permanente para buscar soluciones concertadas que resuelvan de fondo los problemas estructurales de movilidad, demoras operativas y seguridad vial en la zona.










